40 Años a su servicio

Recubierta de hiedra, con tejados de pizarra y gran chimenea circular rodeada de cadieras adosadas como es costumbre en las casas del Pirineo, cuenta con su propio y peculiar romance; en él se asegura que es "adonde mejor se chanta de todo Alto Aragón", algo sencillo de comprobar nada más atravesar la puerta y pasar a sus comedoressencillos y acogedores, decorados al estilo regional y completados con vigas de madera,objetos antiguos y pinturas escogidas. Y es que La Venta del Sotón tiene mucha historia entre sus paredes.... todo comienza en 1964 cuando D. León Acín, patriarca de la familia, se fija en un terreno cercano a la gasolinera que regentaba por aquel entonces en

Lorenzo Acín Boned

Esquedas a 14 km. de Huesca. Del boceto de lo que sería la Venta se encarga un familiar, D. Alberto Boned, que curiosamente dibujo en una servilleta la singular silueta con la gran chimenea tan característica. Y el nombre se tomó del río Sotón cercano a la localidad de Esquedas. Así, en septiembre de 1967 abre sus puertas la Venta del Sotón con Doña Pepita Boned (esposa de D. León) y tres de sus hijos; Luis, Lorenzo y Jesús al frente.

En sus comienzos había 6 mesas, 8 metros cuadrados de cocina y una carta muy sencilla, ensalada aragonesa, sopas de ajo, longaniza, chorizo, costillas a la brasa y algún que otro guiso de Doña Pepita. Poco a poco, con mucho esfuerzo, la demanda y la necesidad de avanzar con los tiempos hizo que se fuera ampliando y profesionalizando. También D. Luis Acín y D. Jesús Acín fueron tomando sus propios proyectos empresariales, quedando D. Lorenzo Acín al frente, siempre con una idea clara “la calidad tiene que estar por encima de todo”. Ahora, es Ana, la hija de D. Lorenzo la que continúa con la misma idea y con la ilusión que le inculcó su padre junto a un equipo humano que apuestan por el buen hacer. Y por supuesto la infatigable Doña Pepita sigue poniendo su granito de arena.

En la actualidad la Venta del Sotón cuenta con un comedor de carta, tres comedores privados, tres salones para banquetes y una cocina de 500 metros cuadrados. La carta recoge platos vanguardistas, sin descuidar la cocina regional y la clásica. La oferta se remata con una excelente y variadísima carta de vinos, gracias a una extensa bodega de más de 15.000 botellas.